Por MENEZUELA – Octubre, 2.019

La Mochila y el Cuidado de la Espalda

Algunas recomendaciones de uso de uno de los accesorios mas usados por los petroleros

Hace tiempo buscaba un tema sencillo sobre el cual iniciar a escribir, y en una de esas conversaciones de café apareció uno que me pareció interesante y muy vigente en el tiempo, sobre todo en la industria petrolera, donde este accesorio se convirtió en algo fundamental y habitual para el trabajador. Dependiendo de la región lo llaman, mochila, morral, para algunas aplicaciones maletín o bolso, existen muchos modelos y marcas que ofrecen variedad de facilidades para el usuario, que pueden ir desde más compartimientos hasta una mejor seguridad.

“Dependiendo de la región lo llaman, mochila, morral, para algunas aplicaciones maletín o bolso, existen muchos modelos y marcas que ofrecen variedad de facilidades para el usuario, que pueden ir desde más compartimientos hasta una mejor seguridad.”

Cargamos con ese accesorio cuando vamos o regresamos del trabajo, viajamos, visitamos a un cliente, asistimos a una reunión, en fin cuando necesitamos movernos con aquello que consideramos indispensable de manera más cómoda o rápida. El punto crítico inicia cuando nos excedemos en aquello que creemos “necesario”, ya que todo eso implica más peso que cargar.

Ahora, ¿qué puede considerar un trabajador petrolero como “esencial”?, lo principal que veras en una mochila petrolera es un computador portátil, pieza electrónica que esta entre 1 y 3 kg, y en algunos casos para modelos viejos sobrepasan los 5 kg. Lo siguiente son los accesorios para la comunicación como cargadores de teléfonos o baterías portátiles.

Los habitos de uso de la mochila comienzan desde la etapa escolar

También tenemos la agenda o el famoso tallybook, manuales o catálogos para una consulta rápida, carpeta de reportes, material pop, documentos de viaje, algunos trabajadores incluyen parte de sus EPP como casco, guantes, protectores auditivos o lentes. No es raro encontrar bolsos que incluyen uno o dos libros de lectura para un entretenimiento casual, y hasta un cambio de ropa en caso de emergencia.

De seguro que la lista no termina allí, y existen infinidades de combinaciones de artículos “necesarios” para llenar el morral. Ahora si asumimos un peso promedio corporal de 80 kg, lo ideal sería que “back-pack” no sobrepasara los 12 kg, cosa muy difícil de lograr considerando que solo la laptop y el bolso cubren el 50% de ese límite. Ahora que hacer para evitar sobrecargar la mochila?, existen varios puntos a considerar y ejercicios que pueden ayudar.

El primer punto a considerar es el tamaño y uso del morral, la tendencia actual es usar maletines (hay que diferenciarlos de las maletas), que sean más grande, con el uso de rueditas y mangos de agarre extensibles, ya que estos modelo los consideramos mas cómodos, presunción que no es del todo cierto, ya que la utilidad de esos “gadget” es nula cuando se trata de andar con ellos en la locación, subir o bajar escaleras, o pasar por superficies con irregularidades, para esos casos se convierten en un estorbo disergonomico.

Peor aún es el hecho que esos maletines, tiene suficiente volumen que permiten cargar más cosas “esenciales”, que al final se traduce en un incremento del peso de carga, con la consecuencia de ocasionar daños musculares, aparición de patologías y enfermedades ocupacionales. Todo esto trae como conclusión que el término de “cómodo” de estos maletines debe ser redefinido, y que más grande no siempre es mejor.

Un ejercicio que permitirá re-organizar tu espacio y peso en el maletín es el siguiente, dedica un tiempo y saca todo lo que tengas dentro del morral y has una lista , crea dos columnas, en una colocaras tiempo en horas/semana y en la otra el peso. Ahora rellenas las columnas con la información requerida, considerando el tiempo en horas usas el articulo semanalmente, por ejemplo yo uso mi cargador de teléfono cuatro horas al día, eso significa 28 horas/semana y su peso es 50 gr.

Luego organiza la lista de mayor a menor considerando los tiempos, totaliza las horas y el peso, y aplica un cálculo del porcentaje en función del tiempo total para cada artículo. Inmediatamente procede a sumar de mayor a menor los porcentajes hasta alcanzar el 80% del total. Retira el 20% restante de la lista y suma nuevamente el peso total pero ahora de ese 80% remanente.

Si ese peso total está por debajo del 15% de tu peso corporal, felicitaciones!! estas ayudando a cuidarte, si no lo lograste vuelve a repetir el ejercicio, pero ahora solo con ese material que usas el 80% de las veces a la semana, así sucesivamente hasta alcanzar el target, recuerda que tú eres responsable de tu cuidado. No significa que debas dejar ese 20%, puedes colocarlo en tu maleta, o dejarlo en tu oficina, vehículo u otro lugar donde también puedas tener un rápido acceso a ellos.

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