Pensamientos sobre una Venezuela Post-Petrolera

     Cuanto durara la era del petróleo es un tema que se discute a menudo y de cual se han hecho muchos analisis, especialistas como Andrew Cullen predicen que de continuar los precios del crudo entre $50 y $70 en el 2030 se alcanzaría un pico de consumo, y analizando las inversiones petroleras a largo plazo de dos de los grandes consumidores de crudo del mundo (China e India), esta era del hidrocarburo no terminara en los próximos 30 años, aun cuando el crecimiento en el uso de las energías renovables y limpias será constante en ese lapso.

“La era del petroleo no terminara en los próximos 30 años”

     Como muchos saben, el petróleo es un recurso natural no renovable, y si continua su uso, inevitablemente “se acabara”, sin embargo, este escenario es poco probable, ya que antes que eso ocurra la demanda se reducirá o su precio de producción vs. precio de venta lo hará económicamente inviable. David Page en su artículo “El Mundo sin Petróleo se acerca… y no será el apocalipsis”, describe distintos escenarios sobre la reducción de la demanda, y hace una referencia a la OPEP y la predicción del 2040 como punto de inflexión en el consumo. Otras organizaciones, como la ecologista Carbon Tracker Initiative, creen que en el 2040 la energía solar cubrirá el 23% del consumo energético mundial, y que para el 2050 se incrementara a 29%.   Todo lo anteriormente descrito trae como conclusión lo siguiente: el petróleo no se acabará, o al menos esta centuria.

“en el 2040 la energía solar cubrirá el 23% del consumo energético mundial, y que para el 2050 se incrementara a 29%”

     Ahora entrando en el tema central del artículo, debemos preguntarnos primero ¿Cuánto durara el petróleo en Venezuela? Sin entrar en la polémica sobre la producción actual y la capacidad de poder incrementarla a mediano plazo, muchos estudios, incluyendo una referencia del Oil&Gas Journal de enero del 2007 lo estiman en más o menos 100 años. Con este dato y las referencias dadas en los párrafos iniciales llegamos a una segunda conclusión: es poco probable que el petróleo en Venezuela se acabe, al menos en este siglo.

“es poco probable que el petróleo en Venezuela se acabe, al menos en este siglo”

   Entonces ahora debemos reformular la última pregunta de la siguiente manera, ¿Cuánto tiempo más podemos aprovechar el petróleo en Venezuela?, la repuesta es clara, probablemente unos 30 años más. En este punto, aunque la demanda continuara, los tiempos retornos de inversión se incrementaran y los proyectos a largo plazo no serán viables. Quizás nuestra ventaja competitiva de poseer crudo con bajo precio de producción, nos mantendrá un tiempo más en el mercado en relación a otros países productores, pero es inevitable que en el tiempo al final la era petrolera en Venezuela acabara.

“pero es inevitable que en el tiempo al final la era petrolera en Venezuela acabara”

     Ahora, ¿debemos alarmarnos?, bueno, en tiempos cristianos 30 años no es una eternidad, prácticamente es solo una generación, y cambiar el pensamiento de todo un país, que por más de cien de años ha vivido del petróleo llevara más tiempo. Los niños entre 0 y 5 años que usted ve ahora, de seguro vivirán esa etapa en su plena vida productiva. Ahora alarmarnos no es la solución, sino empezar con el proceso de “aprender a desaprender”, “desaprender” y “aprender” nuevamente, pero bajo un nuevo esquema, donde nuestra cultura no gire alrededor del petróleo.

     Venezuela por muchas razones es considerada un Petro-estado, y una de las características más importante de este tipo de países es que los gobiernos que los rigen dependen mucho de las fluctuaciones del precio del petróleo, y una de las cosas más difíciles de hacer es tratar de desligar esa profunda interrelación. De acuerdo a la revista peakoil, en su artículo “10 Countries that Are Running Out of Oil”, donde se realiza un resumen de los 10 países que pronto perderán sus reservas, se revisa una lista donde están: Brasil, China, Malasia, Angola, Indonesia, México, Estados Unidos, Noruega, Reino Unido y Colombia. De la lista mencionada anteriormente solo dos se pueden considerar Petro-estados, Angola y Noruega.

se realiza un resumen de los 10 países que pronto perderán sus reservas, se revisa una lista donde están: Brasil, China, Malasia, Angola, Indonesia, México, Estados Unidos, Noruega, Reino Unido y Colombia.

     La dependencia de Angola al petróleo es muy importante, el 75% de los ingresos fiscales y el 95% de las divisas provienen de la industria petrolera, en el año 2014 tuvo un PIB de 131.000 millones de dólares, convirtiéndola en la quinta economía de África, sin embargo, los índices de pobreza y desigualdad son alarmantes, el 68% de sus ciudadanos viven bajo el umbral de la pobreza, y el 37% en “pobreza extrema”. Muchos analistas coinciden en que Angola se encuentra en esta situación debido a los altos niveles de corrupción, la estrategia de reconstruir la infraestructura que fue destruida con la guerra y la baja inversión social, sobre todo en educación, de agotarse la fuente más importante de ingreso de dinero al país será la entrada al caos.

   En el otro extremo tenemos a Noruega, un pequeño país de un poco más de cinco millones de habitante, ubicada en el puesto 21 de Países más ricos del mundo por su PIB. Ellos llevan años preparándose para el “el día después de petróleo” y crearon un fondo Soberano de Noruega, que ya cuenta con más de un billón de dólares en arcas, de los cuales tienen invertidos en distintas carteras petroleras más de 30 mil millones de dólares, que les generan rentabilidad y ganancias adicionales a las regalías generadas por la producción de sus yacimientos. A principios del segundo semestre del 2019 decidieron reducir sus inversiones petroleras en 7.500 millones, de manera de resguardarse de cualquier riesgo ocasionado por la volatilidad de los precios del crudo.  Adicionalmente a esto Noruega se ha convertido en un país pionero en la lucha por la conservación del medio ambiente, aunque algunos detractores la acusen de cínica por su aporte a la producción de petróleo mundial.

     También existe una lista de Petro-estados que tienen dentro de sus planes inmediatos, cambiar ese estatus y reducir su “adicción” y dependencia al petróleo. De esta lista destacan dos países Arabia Saudita y Qatar. En el año 2.016 la monarquía Saudi, a través de su príncipe Mohammed bin Salman, presento un plan para acabar la adicción de su país al petróleo y se estableció como meta que para el 2.020 Arabia Saudita podría sobrevivir sin su mayor fuente de ingreso. El plan conocido como “Visión 2030” tiene como puntos claves: la reestructuración del fondo público de inversiones, una reducción del gasto público enfocado en los entes gubernamentales e iniciar un proceso de privatización parcial de la empresa del estado Aramco (Arabia Saudí empieza a privatizar Aramco para depender menos del petróleo).

     Qatar por su parte en el 2005 creo el Qatar Investment Authority (QIA), un fondo de inversiones nacional, que es el encargado de administrar los ahorros que se generan producto de la renta petrolera, para ello se han realizado distintas inversiones entre las que destacan su participación en Volkswagen, Tiffany & Co y la petrolera Total, solo por nombrar algunas, su línea área Qatar Airways está entre las mejores del mundo. Definitivamente el pequeño Emirato de la península del Golfo Pérsico no ha tenido problemas para diversificar su economía. Los próximos pasos están enfocados en invertir en educación, y tal como lo reporta BBC en su artículo Qatar quiere convertir el petróleo en conocimiento, la idea es cambiar su modelo de economía a una basada en el conocimiento.

para ello se han realizado distintas inversiones entre las que destacan su participación en Volkswagen, Tiffany & Co y la petrolera Total, solo por nombrar algunas,

    Entonces no hay que ser un especialista en economía para entender cuáles deben ser los pasos para iniciar ese largo proceso de abrirnos hacia una economía post-petrolera y no acabar como Angola, sino que tomemos la experiencia de Noruega, Arabia Saudita y Qatar, el plan, aunque no sea muy popular debe incluir:

  • Reducción del gasto público a través de la reestructuración de los entes gubernamentales.
  • Iniciar un proceso de privatización de la industria petrolera venezolana, para reducir la interdependencia de los gobiernos a la renta de los hidrocarburos y enfocar los esfuerzos en diversificar la economía.
  • Incrementar el gasto social en educación.
  • Crear un fondo de ahorro independiente, con el propósito de crear una cartera de inversiones que aseguren ingresos diversos, distintos al petrolero.
  • Iniciar un plan progresivo de reducción del uso de hidrocarburos como fuente de energía, incentivando a la industria a que implemente programas ecológicos y reduciendo o eliminando los impuestos hacia los productos que permitan reducir la dependencia al petróleo.
  • Crear las condiciones más favorables para las empresas privadas que produzcan o distribuyan soluciones ecológicas para el consumo energético.
  • Incentivar a las nuevas generaciones a que desarrollen carreras acordes con las nuevas necesidades del país, e incluir en los planes de estudio de las universidades programas educativos que tenga como propósito generar un conocimiento y líneas de investigación, sobre el uso de energías alternativas renovables y limpias.

    Seguramente un plan más desarrollado y especifico puede ser creado, pero es tiempo que iniciemos con propuestas de valor que permitan crear un ambiente de entendimiento general, considerando que serán las generaciones futuras las que sufran las consecuencias del final de la era Petrolera en Venezuela.